Nuestros sentidos son amplios. Nos aportan mucha información y los estímulos que recibimos del mundo a través de ellos modifican nuestro estado de ánimo.
Los niños son muy sensibles a los estímulos. Los grandes, con el tiempo, los fuimos perdiendo.
Por eso, cada ronda nos acompañará un aroma distinto... y le daremos lugar al nuevo Ser para que elija cuál es el que más le agrada.
También nos acompañarán músicas de distintas partes del mundo... y también los haremos elegir a los pequeñitos...
En cada ronda se propondrán distintos temas para elaborar juntas y se darán herramientas para sentirnos más seguras, para conocer mejor nuestro cuerpo y el espacio que empieza a habitar nuestro bebé. También se abrirá un espacio para fortalecer el vínculo de la mamá con su bebé.
Cada Ser es único, cada mamá es única, y cada momento que pasan juntos, también es único... son sólo nueve lunas. Escuchémoslos desde la panza, aprendamos de ellos, no son un órgano más en nuestro cuerpo, son un Ser en crecimiento. Un Ser que ya siente, que ama, que teme, que escucha, que danza...que habla su lenguaje... y nosotras tenemos cómo escucharlos y responder.
viernes, 12 de marzo de 2010
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